jueves, 19 de noviembre de 2020

A veinte por hora no hay contagio


Si en este momento, a esta sociedad de cabestros miedosos absolutamente receptiva y permeable a cualquier mentira o dogma; sus dioses, amos y caudillos les dijeran que a veinte kilómetros por hora, se evita el contagio del coronavirus; irían con su bozal en sus vehículos a la velocidad de retrasados mentales (sería una consecuencia lógica de lo que son).

Y esto prueba que los cabestros que no se quitan el bozal ni para follar (si lo hicieran); son los pilares que conforman esta sociedad mezquina, analfabeta y cobarde.

No obedecen ninguna ley por respeto y solidaridad, porque hay miles de multas por exceso de velocidad. No son solidarios ni responsables de mierda; porque aprietan el acelerador para ser los primeros en llegar a su pueblo, hotel o casita de mierda; a los probos mezquinos de esta piojosa sociedad, les importa muy poco los accidentes que puedan provocar.

Así que la única razón por la que se colocan el bozal en el hocico es porque tienen ese indigno miedo tan propio de roedores, analfabetos y retrasados; que los hace sumisos hasta desearles todo tipo de mal.

Cuando un matrimonio o una familia llevan los bozales puestos en el hocico dentro de su propio coche, es porque su cerebro está podrido y no pueden soportar su propio hedor.

El mismo analfabetismo y miseria mental de los que, afortunadamente, en plena naturaleza usan bozal privando así a su organismo de los antibióticos naturales que contiene el aire para afrontar las gripes y catarros del invierno. Afortunadamente digo, porque cuantos más idiotas mueran, mejor será la especie humana. 

Dicho esto, que la vacuna sea mala y que los contagios se multipliquen, que todo vaya a peor.

Ésta es mi voluntad.

La razón de la religiosidad


Los actos de fe nacen de necesidad, ambición, carencia e indolencia.

El ser humano abrazó la religiosidad cuando perdió el coraje para sobrevivir en la naturaleza y la libertad para vivir donde necesitara o eligiera.

Todo lo demás es cháchara.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

El futuro, una broma de mal gusto


Es una estupidez preocuparse por el futuro cuando el presente es una mierda.

La vida es ya, no transcurre unos años más allá del hoy. Porque más allá del hoy, te sales del borde de la vida, te mueres.

Que cada cual haga con su presente lo que pueda.

Y si quiere malgastarlo mirando el futuro, que lo haga. Pero mi tiempo es mío, que nadie cuente con él.

Dejad de joder con las futuras generaciones que algunas ni siquiera existen y otras no llegarán a nacer.

La única forma digna de vivir es exprimiendo el presente.

El futuro está bien para la ciencia ficción y para los físicos que pueden perder el tiempo y además ganar dinero divagando cosas cuánticas y relativas que no conducen a ninguna parte.

El veneno del nuevo y normal fascismo español


Era de prever que el nuevo y normal fascismo español del coronavirus quisiera rematar el trabajo que la represión, su enfermedad y la ruina no ha conseguido.

Por eso va a obligar a la chusma a vacunarse con su veneno para hacer ya un buen trabajo de una vez por todas.

Quien haya trabajado en la industria farmacéutica, sabe bien que un medicamento requiere desde su creación hasta poder consumirlo, una media de diez años de estudio.

Bienvenidos a la nueva talidomida española.

Los caudillos españoles tienen un afán rayano en una beatitud franquista por salvar la vida de la chusma votante.

Como tienen tiempo y dinero de sobras, pueden inventar mil mierdas para seguir jodiendo la salud; pero ante todo, para acabar con la libertad en sus campos de concentración: los centros de salud donde inyectarán el veneno.

martes, 17 de noviembre de 2020

La libertad es enfermedad


Toda dictadura necesita asfixiar libertades y asesinar sistemáticamente para hacerse fuerte e instaurar su tiranía del miedo.

Se trata de una cuestión de estrategia si: asesinar con fusilamientos y tortura; o bien con terror, ruina, hambre y enfermedad.

En cualquier dictadura, la más mínima y elemental libertad de movimiento está limitada a lo que los genitales de presidentes, ministros y la bofia dicten.

Es esencial entender que no existe ninguna enfermedad que destruya la libertad.

Los actuales gobiernos fascistas han inculcado en el imaginario de la chusma que libertad es enfermedad. Gobiernos con políticos que se han formado exclusivamente en docencia y educación para deficientes mentales; de ahí el éxito de sus dictaduras y bozales.

Quien se crea que la libertad es enfermedad o su causa, debería hacer lo posible por suicidarse y mientras se decide, que no se reproduzca.

lunes, 16 de noviembre de 2020

Las noches muertas


Son noches muertas las que dictan los tiranos, estafadores electos que las decretan oscuras y con una libertad podrida. Dictadores que han sido elevados a rango de presidentes o ministros por una turba de cobardes e ignorantes votantes.

La enfermedad no es un coronavirus, la enfermedad es la dictadura y la destrucción de la libertad más básica, que apenas existe ya.

Gracias al coronavirus y el terror el gobierno ha instaurado su absolutismo sin violencia sangrienta; pero dejando morir a miles de personas (no sé qué grado de homicidio será, tal vez sea simple genocidio) con los aplausos de una sociedad degenerada y su miedo enfermizo e inmovilizador.

Todo lo que es mayoría es mediocridad e indignidad. Ahí radica el secreto de que la mezquindad, la envidia y la cobardía se hayan convertido en un gen más en el ADN humano.

Han follado tanto en una orgía endogámica, que han clonado en sí mismos todas las miserias.

Los caudillos han resucitado las noches más negras, las noches prisión en las que patrullan como animales venenosos los asesinos de la libertad; ávidos de encarcelar y sancionar, corruptos de una moral marcada por la miseria de sus amos votados. Cobardes, porque al final, también son populacho votante.

España y su desmesurado amor por los dictadores… Tiene necesidad de ellos; debe ser porque su población considera que es mejor un cerebro podrido que ninguno.

España no puede sacudirse de encima la espina de los caudillos, de noches muertas e hipócrita paternalismo. Porque la letra con sangre entra ¿verdad, hijoputas? A los sumisos cabestros les excita sexualmente como el “no me temblará la mano al ir contra vosotros”, que tanto gusta de perorar a los dictadores españoles.

El fetichismo de la dictadura es la peste real.

domingo, 15 de noviembre de 2020

Matar a Dios


Si no puedes matar a Dios ¿qué esperanza te queda de vivir una vida plena?

Porque Dios lo estropea todo.

Dios no sabe hacer las cosas bien. Ni siquiera es un dios, es un impostor.

Dios es un chapucero.

Así que, si no puedo pegarle un navajazo en la garganta estoy perdido.

El viento puede arrastrar las cosas muertas sin son vegetales y ligeras; pero los cadáveres, su putrefacción y los excrementos de sus intestinos, se quedan en el lugar haciendo el aire irrespirable.

Enterrar a los muertos es un ritual higiénico.

Algo salió mal con la invención de Dios y su apestoso hálito de vida/obediencia/muerte/descomposición/hedor/paraíso.

Se debería poder asesinar a Dios; solo haría falta que para ello, existiera. Y luego no sería necesario rajarle el cuello, la simple certeza de que podrías matarlo, te relajaría con la tranquilidad de una fundada esperanza de que algo empiece a ir bien.

El gore en la democracia


En muchas películas gore los cerdos son alimentados con humanos vivos o sus cadáveres. En la democracia, son cebados con los votos con los que son elegidos y por los robos, expolios y prisiones que dictan con sus tripas ya satisfechas de miserias.

Y así, en las noches de prisión que decretan los cerdos o caudillos electos, pueden rondar impunemente por las ciudades que les pertenecen con sus fieros lagartos venenosos patrullando criminalmente.

Y una mierda otra pandemia



Lo peor que puede pasar ya, es que los cobardes, cuando el Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus decrete otras muchas semanas de prisión para los ciudadanos; se mueran de asco los que sobrevivan al hambre.

Lo del miedo, nada nuevo bajo el sol, España tiene superávit de gallinas de toda la vida.

No problem.

Es que a los “periodistas” (con el nuevo fascismo normal español, los periodistas de verdad han muerto), en este caso los de El Independiente, se les seca el cerebro y no saben lo que dicen.

Si a mí me pagaran por mierda escrita, no tendría escrúpulos en hacer lo mismo que ellos.


sábado, 14 de noviembre de 2020

Nueva libreta de reflexiones sórdidas y otras delicadezas


¡Hala! Otra más de muchas…

Es que no hay mejor y más económico procesador de textos que la tinta y el papel.

Causas una extraña sensación; pero nada es perfecto.

Es que si no plasmo primero mi pensamiento en un soporte sólido y táctil, es como si descargara demasiado rápido la cisterna del inodoro, sin saber qué cosas han ocurrido debajo de mí durante todo ese tiempo.

Llegó la hora

 


La cochina sinceridad


Enseñar a tu hijo a ser sincero, además de ingenuidad, debería ser un delito de agresión al intelecto y la autodefensa. Y si además lo educas en la cobardía, tendrás a la mejor y más grande de las gallinas calvas.

La idea de la verdad es un mito, cualquier ser medianamente inteligente no necesita que le digan ninguna verdad. Yo lo sé todo de una forma natural e incluso coloquial. Es más, cuando una boca me suelta una verdad, pasa automáticamente a ser mentira; siempre y cuando el sujeto sea merecedor de ello. No soy buen psicólogo, pero mis oídos pésimos para la música, captan las indecentes vibraciones de la mentira en rangos tan altos y profundos que los murciélagos me veneran.

Las mentiras siempre son graciosas y la verdad atufa tanto a mediocridad que resulta deprimente.

Soy suspicaz como un dios, susceptible y sistemáticamente escéptico.

Las putas por ejemplo (profesionales y profesionales sin cobrar y sin saberlo), en toda conversación y con mucha dignidad siempre dicen que van con la verdad por delante. Es irónico ¿no? Porque luego, durante o tras el servicio, te dicen que eres un machote y aún mastican chicle aburridas. No lo dicen para que te lo creas, pero tampoco estamos ante esa sinceridad desgarradora, ser puta no está reñido con ser mediocre también. Ocurre lo mismo con los electricistas como yo.

También hay hombres que alardean de ultra sinceridad; pero yo no me acerco a ellos porque no soy maricón; prefiero a las putas por muy sinceras que sean.

Es una constante que, quien alardea de ir siempre con la verdad por delante, es un mentiroso de mierda. Una cosa es ir con la verdad y otra cosa es que te creas tus propias mentiras y las divulgues como dogmas grabados en piedra por un Moisés que ha fumado demasiada maría.

La verdad es tan voluble que no se puede exigir debido a su mutabilidad.

Hay un dicho: Si no quieres que te mientan, no preguntes.

Estoy de acuerdo.

Así que esos grandes ejemplos vivientes y monumentales, tótems de la más humana sinceridad, que usen sus verdades para hacer el desayuno de sus hijos o para la higiene íntima personal.

Y a trabajar, que la jodida sinceridad ni da de comer ni ganas de follar. Ni siquiera os da carisma, sinceros de los cojones.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Coronaviernes 13


Hoy es viernes 13, mal día para las sociedades supersticiosas del cine de habla inglesa. Y como hay globalización, también para los gitanos.

A mí al igual que el martes 13 español, me la pela.

Es viernes 13, y para mayor inri, con coronavirus.

Es un tanto morboso observar a la gente caminar atemorizada y deprimida por dos frentes a la vez, por la enfermedad y la superstición.

Bueno, ambas cosas son nada en este momento, pura estafa y engaño; pero ellos se cagan por la pata abajo, como si Jason, que además lleva mascarilla, (es un maníaco profiláctico, no sé a qué vienen tantos remilgos y miedos) les rondara el cuello con un puñal de trescientos metros de largo cargado de pelotitas de virus.

Hoy definitivamente me da la risa también; a pesar de tanto peligro, Valiente Cabrón son mis apellidos.

Precioso…

¡Buuu!


Compañero de mimos


Esta mierda del compañero de mimos debe tratarse del siguiente acto de la dictadura de la cobardía, el que sigue a los aplausos a los carceleros fascistas del encarcelamiento de la primera ola del coronavirus. Y los aplausos a los sanitarios que nadie conocía, a las cajeras del súper y al barrendero que no barría. Al “quédate en casa, que todo irá bien, idiota”.

Es que me tienen asqueado. La edad mental de la chusma está retrocediendo peligrosamente hacia la deficiencia en la misma medida que la cobardía, el conformismo y la pasividad suben pudriéndoles el cerebro.

Qué coño vacuna… Extinción humana es lo que necesita el planeta.

jueves, 12 de noviembre de 2020

Soy un buitre


Escribo cosas raras, mezquinas, imposibles, dolorosas, humillantes, sórdidas, degeneradas. Y describo con precisión quirúrgica la mediocridad que me rodea asfixiándome.

Y escribo del amor cuando existe.

Soy el carroñero de la literatura.

Alguien debía hacer el trabajo.


El Black Friday del fascismo español

 


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Lugares y libertad


Los animales nos cansamos de tanta lluvia. Necesitamos secarnos.

La libertad puede ser tan fría como calurosa, tan húmeda como seca, tan violenta como serena.

Tan bella como hermosa.

Y así te recuestas en la hierba al sol o te escondes en la fronda del bosque.

Y sin darte apenas cuenta has hecho del planeta tu hogar y de tu casa un mal menor.

Porque cuando te alejas de la naturaleza, por cerca que estés, sientes que pierdes el tiempo malgastándolo en un lugar que ya no es tuyo y limita demasiado tu horizonte, ergo tu libertad. 


El santo patrón de los delincuentes


La delincuencia española debería declarar cualquier día del año elegido al azar, al coronavirus como patrón; agradeciendo así que gracias al encarcelamiento, la represión y el toque de queda del nuevo y normal fascismo español del coronavirus contra la ciudadanía; se han sacado a la policía de encima y así pueden robar a quien quieran y como quieran, sobre todo negocios ya permanentemente cerrados como gimnasios, bares y restaurantes; con absoluta comodidad y seguridad.

Incluso hoy mismo podría ser un día majo para dedicarlo a San Coronavirus o Santa Lacoví de los Delincuentes Descalzos del Amor de Jesús.

Y que sea por muchos años, que la bofia o policía, e incluso los voluntas de cruz roja y protección civil; se dediquen exclusivamente al acoso y agresión  al ciudadano inocente (les es mucho más fácil, seguro y divertido que vérselas con delincuentes; cobrando lo mismo… es lógico), robando su libertad y humillándolo con el uso paranoico y peligroso del bozal.

Y así, los atareados delincuentes puedan trabajar ya en paz para siempre.

Los cuerpos de seguridad del estado y privados (pero del estado también), se podrían ver beneficiados por la generosidad de la delincuencia española, al recibir un buen aguinaldo en agradecimiento al buen rollo que tienen ahora con la bofia; que se dedica exclusivamente a la vigilancia y acoso del ciudadano inocente, o sin historial delictivo; y pasan así las noches muy tranquilas patrullando lentamente con la seguridad que da ser amigos de los criminales y que los ciudadanos permanezcan debidamente encarcelados.

Incluso, en tan señalado día de la delincuencia española, podría decretar el nuevo y normal fascismo español, veinticuatro horas de encarcelamiento para todos los ciudadanos y dejar así que los afanosos criminales tengan un día relajado e impune como festejo a su patrón.


La información diaria española del coronavirus y su fascismo


Y aquí tenemos los regalazos de la prensa de un martes de mierda, Diez de Noviembre del Año de Nuestro Señor Coronavirus 2020.

Business Insider (¿dónde habrá comprado semejante cosa el fascismo español?) habla de que se volverán locos muchos. Bueno, si muchos que se lo creen son idiotas puede que la locura arregle algo. Debemos ser optimistas en esta época de terror y encarcelamiento domiciliario. Y lo que se callan muy zorros para mañana tener otro titular fácil, es que el coronavirus encoge dramáticamente el pene y las tetas. Y que analizaran a 69 millones de personas, es para partirse de risa por lo infantil de la mentira, y todos en un par de días. No jodas….

Y la cadena de televisión española La Sexta (de lo más amarillo, mentiroso y populista que existe en el mundo mundial de la información), aporta un bodrio de video, del cual podemos tener la absoluta garantía de que es una farsa más pagada por el nuevo y normal fascismo español del coronavirus. Yo no lo he visto, no puedo perder el tiempo en imbecilidades. Una foto vale, pero no soporto un video del gobierno y su prensa prostituta que sea más largo de un segundo.

El mensaje es claro: si no quieres sonda anal, obedece a tus nuevos y normales amos fascistas, ellos son tu salvación.

Decadencia de una sociedad

 


martes, 10 de noviembre de 2020

Ya han vuelto los serenos del franquismo asesino



Lo van a extender hasta convertirlo en normal, como es su fascismo de mierda.

Su toque de queda mierdoso lo van a eternizar como se eternizan los asesinos dictadores durante décadas.

Los caudillos españoles y sus secuaces los caciques autonómicos del nuevo y normal fascismo español, van a hacer de su glorioso toque de queda mierdoso, algo crónico como una enfermedad.

Y tendremos sin descanso, cada noche a los perros husmeando hambrientos en sus patrullas que avanzan lentas como reptiles venenosos a la caza, sedientos de recaudar dinero con sus bozales bien ajustados, para añadir a la impunidad ocultación. El coronavirus va de la mano del engaño, la ignorancia, el abuso y la corrupción.

Ya han vuelto los serviles, fieros e ignorantes serenos del franquismo asesino. Ahora, al igual que en China, a los perros con bozal se han de sumar los nuevos verdugos del régimen fascista español; se atisban nuevas actividades para paliar la ruina económica española. Lo que el coronavirus no mate, lo harán sus funcionarios verdugos.

La democracia se la han enrollado y metido en el ano profundamente.

Aunque nunca fue democracia de mierda.


lunes, 9 de noviembre de 2020

No descanses en paz


Si has vivido en paz, no desees descansar también en ella; porque es más de lo mismo.

Es muy posible que si mueres en paz, no puedas luego suicidarte en esa vida eterna, arrepentido de haberte metido en todo ese hastío de meliflua y eterna serenidad.

domingo, 8 de noviembre de 2020

De avestruces, caracoles e imbéciles


¿Es posible lo que estoy viviendo? ¿Que la imbecilidad haya llegado al límite de que gobernantes y gobernados crean que escondiéndose y dejando de vivir, la enfermedad se marchará aburrida al espacio exterior?

Que lo hagan los avestruces y caracoles es comprensible; pero ¿qué espantosa e indigna inteligencia puede tener un avestruz humano para dejar en manos de un político caracol, ladrón y analfabeto su libertad, salud y comida?

El planeta necesita una lepra fulminante, veloz como un infarto para depurar de una vez a la especie humana. Y extinguirla si no hay otra. Mientras muere la gente batiendo récords de velocidad, los crédulos podrían rezar así, con verdadero fervor y fe. Morir beato, es entrada gratuita al cielo.

Entre morir de asco o de enfermedad, me quedo con lo último, al menos con una aspirina calmas el dolor de cabeza. El asco no tiene paliativo alguno.

La imbecilidad requiere de sacrificio cruento, bien por tiro en la nuca, bien por veneno en las redes de agua potable. Algo parecido a lo que ahora se ha puesto de moda: matar visones por divertimento de coronavirus.

Siempre lo he dicho, con la fertilización artificial de hembras humanas, solo podía ir todo a peor.

El coronavirus intenta arreglarlo, pero hay tanto imbécil/avestruz/caracol, que no llega a pudrir los pulmones de los muchos y necesarios para ser una bendición.

Al final, lo que el coronavirus no mate, lo hará el hambre y la violencia.

Con lo rápido que sería una epidemia de derrames cerebrales…

Mierda, la cuestión es joder.

Otoño, los colores de la muerte



El otoño nace de la tierra que cambia la verde savia por una sangre venenosa.

Potente y radiactiva.

Los trágicos colores del otoño es la descomposición de los cadáveres todos que el planeta intenta escupir desde sus entrañas enfermas de tanta muerte.

Y en una lucha imposible de vencer las cosas vivas viran suave y letalmente al negro corrupto, hasta que llega la uniformidad gris del invierno que honra a los muertos todos.

La grisentería es silencio y paz tras la batalla.

Hasta una primavera en la que no todos los seres están seguros de poder llegar.


sábado, 7 de noviembre de 2020

Las perturbadoras maritetas


En un mural sobre hormigón hay estas cosas que me han hecho pensar seriamente sobre la decencia de la infantil inocencia.

Primero pensé que eran mariposas tetonas, luego pensé que bien podrían ser tetas voladoras.

Luego pensé que si volaran de verdad, las acogería en mi regazo, bien calentitas en mis hirvientes y lácteos testículos.

Luego en lamer esos preciosos y apetecibles pezones rosados.

Y me sobrevino una vergonzosa erección al imaginar sus erráticos y absolutamente voluptuosos movimientos al volar. Como mujer maciza corriendo por el parque; pero con más psicodelia.

Obsérvese que por lo emborronados que están los pezones, algunos ya se han arrodillado para mamarlos. Mi intuición para las cosas del follar y las depravaciones sexuales y reproductoras es de una precisión de cuatrocientos mil putos millones de tetapixeles, tetra… tetrapixeles

Me alegra no llegar a ese grado de degradación humana mamadora; mi erección así, es simple pecado venial; perfectamente perdonable e incluso aconsejable.

No he fotografiado en modo macro, no solo por el asunto del contexto y  la perspectiva general; es que me da grima acercarme demasiado a la pared, seguro que hay la suficiente sustancia orgánica para provocar cientos de embarazos, gonorreas y sífilis. Amén del santo coronavirus, claro.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Las divertidas proporcionalidades



La alegría es inversamente proporcional al conocimiento y la elegancia.

La idiocia es directamente proporcional a la alegría.

La masturbación es directamente proporcional al aburrimiento.

El conocimiento debería ser proporcional a la edad; pero en la práctica se ha demostrado científicamente que es inverso.

La edad es directamente proporcional a la muerte, al cáncer de próstata y de mama.

Mi alegría es directamente proporcional a la magnitud de los accidentes sísmicos, cósmicos, meteorológicos, nucleares, bélicos y biológicos.

Llamadme anti cristo, si os place, no tengo ningún tipo de reparo en ello.

Mi vanidad es directamente proporcional a la masturbación.

Planes caseros para tu próximo encarcelamiento




Metafísica o metahastío


En su Metafísica, Aristóteles no consigue comprender sus propias ideas. Debería ser un anciano con las neuronas muy, muy, muy enfermas.

Filólogos, filósofos y otras rarezas que han pretendido entenderlo, han hecho girar una botella vacía de cerveza en el suelo para elegir una explicación que publicar en su ensayo.

Y los que no han leído a Aristóteles, sonríen ufanos de no haber perdido un tiempo precioso entre “del ser en tanto que ser”, “la unidad en tanto que unidad” o “la sustancia en tanto que sustancia”.

Aún me rechinan los dientes al evocar las seis primeras páginas de El Castillo de Kafka y su mediocridad, monotonía y repetición de las vicisitudes del puto agrimensor K.

El Castillo lo convertí en combustible para una hoguera de verbena de San Juan; la Metafísica es en formato electrónico, enganchado a un libro de “grandes” obras de la literatura o antología y no lo puedo quemar. Pero puedo colocar un comentario donde me salga la polla avisándome a mí mismo del hastío de leerlo e insultar a Aristóteles.

Tropezar dos veces con la misma piedra, resulta tan vergonzoso, como embarazoso e irritante.


Leyes para los sin cerebro


Y en esto pierde el tiempo el nuevo gobierno fascista español normal del coronavirus: en instruir lo que es un “sí”, porque teme que además de una población enferma y ruinosa, sea además absolutamente idiota para entender un gesto o una emoción.

Y de hecho están en lo cierto, la población española es tan hipócrita, decadente y cobarde, que no dice “sí” o “no”, para no ser criticada en las redes sociales de extremista e intolerante y perder así, unos cuantos “me gusta”.

Así que el gobierno fascista español, está dispuesto a dar una lección de Barrio Sésamo sobre el “sí” y el “no”; y además legislarlo con una gran nómina de expertos de mierda.

España es ya una colonia china


Dos formas de informar sobre la censura china española, la primera (La Vanguardia) con dulzura y democracia de mierda (muestra de la prostitución más baja de la prensa), la segunda (La Razón) tal y como es la realidad: censura y férreo control dictatorial.

El Gobierno Español del Nuevo Fascismo Normal del Coronavirus, es un satélite de China y su fascismo homicida.

La prisión, de nuevo, para el pueblo español está peligrosamente cerca. Letal para la libertad, devastadora para la salud y una plaga de ruina y hambre.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Culismo Covid 19



La estafa del nuevo gobierno normal fascista español funciona

 


La estafa del nuevo y normal gobierno fascista español del coronavirus funciona.

La Unión Europea ya califica el fascismo español y su país, como el más enfermo y pobre de Europa.

El gobierno fascista español con una colosal y feroz represión y encarcelamiento de la población, ha conseguido hacer de su población una de las más ruinosas y enfermas del mundo.

Sus estadísticas falsas y el monopolio sobre los medios informativos, ha sido una maquinación eficaz.

La prueba es que la población, ahora más que nunca, se aferra a la mascarilla para hipotéticamente, salvar la vida. Eso está bien si no fuera porque, si no llevas mascarilla, no te mueres.

Sin duda alguna, están ya planeando para rematar la estafa, una nueva prisión criminal de cinco o seis meses para enfermar y arruinar aún más a la población y obtener todos los fondos posibles con los que la lela Unión Europa va a premiar a las nuevas dictaduras surgidas.

Los presidentes, ministros y altos funcionarios del gobierno español se van a enriquecer como nunca antes en la historia ha ocurrido: con la tácita aprobación de su decadente y cobarde población que cree, con una pasmosa e ingenua ignorancia, que vive en un país democrático a pesar del nivel de represión criminal del nuevo y normal gobierno fascista español.

En España, para estas navidades, turrones y mazapanes se amasarán con excrementos.

Es el crimen perfecto, y es crimen porque el nuevo y normal gobierno fascista español, ha cometido genocidio contra su población.


El mothman



El inquietante, el que porta el mal.

El que encuentras en un túnel dibujado en el muro de hormigón como una mariposa inocente y algo te dice que escapes. Ver el mothman es mirar directamente la muerte cuando te observa con sus ojos negros como las fosas de los cadáveres no amados.

Llueve con fuerza, así que mientras fumo, me permito cautivarme de su mirada sin rostro hasta la inquietud.

El hombre polilla presagia: te pudrirás en vida.

Bueno, no es novedad.

Acabo de fumar el cigarrillo y escupo sangre con una tos.

Es perturbador; sin embargo sonrío con los dientes manchados de rojo, me ha gustado que la magia se haya hecho realidad y ser un maldito. Soy un romántico.

Llueve con más fuerza; prefiero pudrirme caminando.

Le lanzo la colilla ensangrentada con hostilidad.

Sus ojos dicen que no llegaré lejos.

En efecto, se me han quebrado las piernas y las tibias astilladas asoman entre la tela del pantalón. Duele un millón de unidades de dolor.

Coño, empieza a preocuparme.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

La criminal dictadura española

 


Mierda para el indigente fascista


Lo que me pregunto, es que si es para toda España la prisión, ¿cómo se ganará la vida la puta de su madre si le cierran el burdel?

El fascismo normal español del coronavirus solo acepta las mamadas en sus ministerios y presidencia.

Y una mierda cada cuatro horas


Como los españoles, con sus largos meses de prisión y los que les espera, tienen una renta tan desahogada; se la van a cambiar incluso cada cinco minutos.  Y una mierda.

Precioso…

Si el fascismo, su prensa, y el indigente Simón (insigne mentiroso de epidemias) se lo creen; es que son imbéciles. Y sé que se lo creen, ergo…

Como el que los jóvenes se han vuelto tan cabestros como para haberse ya habituado a su uso.

Es que me dan unos disgustos con tanta zafiedad…

A ver si se entera el fascismo (que fascista e idiota va de la mano siempre): la mascarilla, su única utilidad, es evitar que la policía política del nuevo régimen de normalidad española, te multe.

Las mascarillas se usan como pase de entrada en las tiendas y supermercados, para recoger el sudor de la papada, y para adornar el espejo retrovisor del coche; junto con el rosario y el San Cristóbal, son elementos imprescindibles de la decoración automovilística en la nueva normalidad fascista española.

He visto mascarillas colgadas del espejo retrovisor que gotean radiactividad.

No todos los timos les van a salir bien a los dictadores.

Idiotas…

Además, sale más barato coger el coronavirus y curarse con paracetamol, cama y pelis porno que gastando en mascarillas durante los años que pretenden mantener su prisión y represión, que si todo va como en España es habitual, serán otros cuarenta años más soportando al cerdo.

Bye…