Hay mascarillas, lo que falta es cerebro.
Ahora que han bajado los contagios, ahora que los depravados dictadores del hipócrita paternalismo han dado unas migajas de libertad, la chusma se da bofetadas por llevar mascarillas.
De ahí que aunque poca inteligencia, me sienta continuamente ofendido por los estafadores de la alarma y estado de sitio del coronavirus.
¿Follan con las mascarillas? ¿Es fetichismo de ganadería?
No. Es mucho más sencillo y claro, tan obvio; que creo sinceramente que esta sociedad debe ser arrasada y que sangre nueva cree otra nueva. Porque reconstruirla con esos malos cerebros, sería como dijo Einstein.
Sánchez e Iglesias, los nostálgicos de antiguos regímenes fascistas del comunismo fracasado, no son sutiles para una inteligencia tan baja como la mía.
Son sutiles para la chusma sin inteligencia. Que no se crean inteligentes, solo son tuertos entre ciegos.
Saben que obligando a la chusma a llevar mascarillas, los hará sentir enfermos, les hará vivir en un estado de terror para que dependan de ellos.
Y lo más importante: cuando esos dos dictadores simpatizantes del régimen chino, den otro golpe de estado a la democracia vía decreto, la chusma no rechistará. Callará muy cobarde y enferma ella.
Es horrible la obviedad de todo y la ceguera de tantos millones.
Se merecen una mascarilla y un cilicio que les perfore los pulmones.
Una vaca come pasto a mis espaldas y de vez en cuando tose como lo haría yo, cosa que me incomoda un poco: ¿Es la vaca la que se parece a mí o yo a ella?
Como no tengo otra cosa que hacer, la fotografío.
Y de pronto, en el prado de enfrente una vaca muge fuerte y prolongadamente.
La vaca deja de pacer y me mira con sus grandes ojos bobos. Como si me preguntara por que mujo.
¡Qué susceptible!
Y yo le digo: ¿Y a ti qué te pasa, te parezco de las tuyas?
Qué tiempos de mierda… El Régimen Español del coronavirus del caudillo Sánchez, consigue estresar hasta el ganado.
Uno se acostumbra enseguida a vivir bajo una dictadura: cosas como sonreír o dar las gracias a un policía acosador y pensar al mismo tiempo: “Hijo de puta”, sale de una forma natural.
O dar la razón a un vecino cobarde sobre lo bueno del encarcelamiento de la población y el uso de la puta mascarilla y pensar: “Así te mueras, cabrón”.
Te acostumbras a hacer rutas diferentes todos los días para evitar encontrarte con la bofia a menudo, aunque sea en el horario o por las razones permitidas…
Incluso tiene su romanticismo vivir bajo una dictadura, acabas sintiéndote como un guerrillero y piensas en atacar, agredir, sabotear… Cosas de esas que se ven en las películas contra los gobiernos déspotas.
Y ya al final, acabas soñando que al final no te irás solo, que si te quieren joder, te llevarás a uno de ellos contigo.
Qué ardor guerrero.
Me gut-ta…🤤🤤🤤
(La Razón)
Más o menos vienen a decir “Joder con la democracia española, que poco le ha costado al Régimen Español encerrar y anular cualquier tipo de libertad a sus ciudadanos”.
Es que pocos países, excepto la brutal China, han encarcelado a sus ciudadanos como lo ha hecho el Régimen de Sánchez e Iglesias.
Ninguno ha gastado tanto dinero en adoctrinamiento televisivo, aplausos a la autoridad, compra de prensa, y acosamiento policial.
O sea, ningún país democrático ha tratado a sus ciudadanos como delincuentes, tal como lo han hecho Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.
Ahora ya pueden dar la vuelta al ruedo de los países democráticos con la oreja que han cortado merecidamente, recibiendo la ovación de los toreros.
Un fascismo tan increíble, que hasta la Unión Europea ha escupido incómoda de tener semejante “socio”.
No mames, wey…
Y cuando pase esta puta mierda del estado de encarcelamiento que el Régimen Español ha decretado con una pistola en la nuca con la excusa del coronavirus; tocará arreglar cuentas con esos ciudadanos ejemplares de mierda que desde los balcones y ventanas de sus pocilgas, han delatado rastrera y servilmente a la bofia a gente con el valor y decencia que a ellos les falta. Que los jodan
Que los jodan dos veces.
Es ahora que los países pobres como España, han dado con el negocio del siglo: con una materia prima casi gratuita (de ahí el machacón adoctrinamiento sobre reciclar) y un sueldo esclavista a sus obreros, la fabricación y uso obligatorio de mascarillas para prevenir el coronavirus, asienta con firmeza el poder económico de la dictadura española, esquilmando al trabajador su capacidad económica y acentuando así una represión feroz en nombre de una crisis y una reconstrucción como nunca se había visto hasta ahora: con un timo monumental.
La violencia ha de reparar lo que la inteligencia no puede.
En esta sociedad, si eres cobarde, ignorante, negligente, vago, envidioso y arribista; conseguirás ocupar altos y bien retribuidos puestos con un esfuerzo inexistente en empresas y gobiernos.
El Caudillo Español Sánchez es la imagen que ilustraría en una enciclopedia la entrada “ambición patológica”. El gran triunfador tipo de esta sociedad decadente, cobarde y podrida.
Está ya tan impregnado de su pusilánime, negligente y dictatorial poder, que una vez ha robado la más elemental libertad a sus votantes y ciudadanos; se cree sinceramente sus propias mentiras. Llevando ya a una ruina insalvable a un país apresado y acosado por su placer, cobardía e inacción. Está tan ciego el Caudillo, que cree sus proclamadas mentiras de ayudas de la unión europea. Cuando la unión europea estará tan arruinada que no habrá fondos para nada. Y los países que no se hayan arruinado, no lo harán dando limosnas a los que se han paralizado cagados de miedo.
A lo sumo, un cargamento de papel para limpiarse el culo.
El Caudillo ha asumido como una transfusión de sangre, que es un dictador vitalicio como Putin.
España es tradicionalmente una nación de ambiciosos ignorantes y en el presente, el actual Caudillo es Superambiciosoman o simplemente Superespañol (que lo abarca todo, lo malo claro) subtitulado como el Rey Tuerto.
No es tan exótico como Gorilas en la niebla; pero nada es perfecto.
Y no tengo dinero para viajecitos y safaris, coño.
Es lo que hay, la pobreza crea humildes y lácteos ingenios.
Me gustaría leer algo como ¿Se podrán visitar a los ancianos?
Y no esa basura infantiloide del titular del ABC.
No soy un niño de mierda y si no me rasurara, mis huevos estarían llenos de vello.
La prensa no cesa de prostituirse con sus elaborados y premeditados titulares infantiloides tan propios del Régimen Español de Sánchez e Iglesias.
Pero por otra parte, esta sociedad cobarde y decadente y abúlica, no se merece una prensa digna.
Ni una conversación u opinión decente.
Es increíble las grandes sumas de dinero que el gobierno español ha invertido en sobornar y controlar los medios de comunicación en lugar de adaptar infraestructuras, locales y transportes para no detener la economía y arruinar a los trabajadores y no robar los derechos fundamentales a los ciudadanos de su mierdosa “democracia”.
Con palabras de adulto ya formado: El ABC es otra puta del Régimen Español.
Su redacción lo delata, como a todo periodismo español.
Claro que sí, para toda la puta vida.
Larga vida al Caudillo del Nuevo Régimen Español.
¡Heil, Sánchez!