viernes, 1 de mayo de 2020

El hastío bajo el Régimen Español


No hay otra cosa que hacer más que esperar que la bofia del Régimen Español haga su ronda de mierda para bajar a la sucia calle. Es el hastío de la dictadura del coronavirus.
Jamás he salido para aplaudir, solo para fumar y tirar la colilla y otros desperdicios a la puta calle.
Y la calle me necesita para tener color y personalidad.
Una calle sin mí es una ruina por donde solo deambulan las grises ratas de dos y cuatro patas.
Soy un héroe que lucha contra la grisentería.

Un puto kilómetro, una puta hora


El oscuro Régimen Español, al igual que garrapata enganchada en oreja de perro, no devuelve la libertad básica que ha robado. El ministro de sanidad junto con su secretario, son la reencarnación del mismísimo Himmler.
Ni siquiera guarda ya las hipócritas maneras sociatas de paternalismo hipócrita y afirma que, se debe controlar rigurosamente a los presuntos delincuentes del coronavirus que es toda la población españo-africana.
El gabinete secreto de Sanidad dice: “Así que paseando no te alejes más de un kilómetro de tu puta casa. Y te doy una hora antes de que te peguen un tiro, hijo puta” (Real Decreto del Ministerio de Sanidad y Propaganda del Régimen Español).
Se puede decir que el coronavirus no es tan temible como pretenden venderlo, si aún respira tanto asqueroso ejecutivo del Régimen Español.
Sacaron a Franco del Valle de los Caídos para dejar espacio libre para ellos.

Estoy caliente y me duele


Debería decir los prolegómenos de amor, cariño, ternura, deseo y bla, bla, bla…
Que si te necesito, que si estás especialmente hermosa…
Pero es que me duele tanto ahí abajo, hay tanta sangre bombeando e hinchando el bálano  sin piedad, que solo puedo gritar que te la quiero meter.
Que estoy desesperadamente caliente-
Luego te beso, te cojo de la mano caminando por alameda y te diré eso que tanto te gusta: morir contigo, cerca de ti.
Y mientras tomar cada amanecer un café frente a ti.
Ahora, te arrancaré las putas bragas.
Y no te rías, es culpa tuya.
¡Puta!
Como tú ya te tienes…

miércoles, 29 de abril de 2020

Conclusión y síntesis de la crisis del coronavirus


Porque por mucho que quieran prolongar la represión, el acoso y el control de la información y prensa, la conclusión no requiere ninguna espera. Es evidente desde el primer momento de la ejecución de la gran estafa.
El coronavirus es la extorsión del siglo: golpe de los gobiernos de las democracias a la libertad de sus rebaños, obligando a las ciudadanos-vacas a una reclusión feroz en sus casas, limitando sus derechos más elementales, forzándolos a perder sus trabajos y dinero a cambio de una falsa salvación. Ha sido la más chapucera estafa: salud a cambio de ruina absoluta durante años.
El estado vela por vuestra salud a cambio de vuestra pobreza. Es lo que han vendido con su hipócrita rostro compungido y maquillado de ridículas ojeras.
Es la conclusión verdadera, el resumen de la crisis del coronavirus.
Todos los discursos políticos acaban con un toque profético religioso: “Han de llegar tiempos de economía muy dura. Lo peor aún ha de llegar”, una amenaza que les llena la boca porque es la única verdad: la crisis que han propagado para tener más control, más poder. Así, con semejantes amenazas, cierran sus discursos diarios de la estafa, la mentira, la hipocresía y la extorsión.
Es una conclusión tan sencilla y límpida, como aterradora mostrando las miserias de los políticos de la globalización y sus flamantes redes 5G.

Las inacabables mentiras del Régimen Español


El Caudillo del Estado Español ha dado su discursito diario de la mentira y la estafa de nuevo.
La amenaza final: lo peor aún está por llegar (las penurias derivadas de la pobreza y la ruina a la que han sometido a la población). Es un cántico doctrinal.
El Régimen Español de la estafa sigue mintiendo. Miente hasta debajo del agua sin ser necesario, puesto que el pueblo español es básicamente estúpido y traga con todo con tal de que sus mesías los salven de morir.
Mentira podrida: Dinamarca, Italia, Alemania, Francia, República Checa, Austria…
Todos ellos comenzaron a dar libre movimiento a sus ciudadanos, y todos ellos no llegaron al límite de represión y opresión fascista que ha cometido el Régimen Español contra las libertades más básicas.
Pero hay que reconocer una cosa: los españoles son los habitantes más cobardes de África y Europa, se sienten bien encarcelados en sus casas de mierda (confinados, dicen los lerdos).
España tiene el gobierno que se ha buscado y merece.

martes, 28 de abril de 2020

Los pobres son el reservorio del coronavirus


Lo dice uno de los medios de comunicación del Régimen Español, La Vanguardia.
Y no como se decía antes, que se encontraba en los pangolines y más recientemente en los murciélagos.
Los pobres tenemos la culpa de la pandemia por vivir en casas pequeñas y mierdosas. De ahí que la dictadura española nos confine (como lo ha hecho la dictadura china) hasta morir, para que no contagiemos a los ciudadanos pudientes y a los ciudadanos pobres que son afines a la dictadura española y le comen la polla a ricos y cargos del gobierno.

lunes, 27 de abril de 2020

La puta dictadura española


El puto y enfermo Gobierno Español sigue con ansias de robar libertades a toda costa. Están podridos de hambre de poder y control. Ladrones y degenerados tiranos  de mierda...Puta España...

El Mundo no se ha prostituido o no ha cobrado


Bueno, la razón da igual, importa que de vez en cuando, alguna publicación lanza alguna crítica al Régimen Español de los Caudillos Sánchez e Iglesias.
Estaba claro de un principio que es una estafa a nivel mundial, cosa que me importa una mierda; pero sí me importa a nivel nacional porque me han encarcelado y he perdido mucho tiempo por la hijoputez de estos timadores del coronavirus.
Tras dos meses de mierda y mierda, las noticias críticas y razonables asoman tímidamente.
El periodismo está podrido y globalizado (puta de los gobiernos de la globalización y el buenismo decadente), de ahí su lentitud y su amor por el Régimen Español. Y otras miserias planetarias.
Tarde; pero bueno, El Mundo ha publicado (tímidamente) lo que debía de una puta vez.
A ver si hay suerte y encarcelan junto a psicópatas sodomitas a los dictadores africanos españoles.
No soy ingenuo, solo sueño en voz alta cosas imposibles; inevitable en un escritor con cojones.
Adoro a las mujeres; pero soy macho sin remilgos, de ahí lo de cojones, no es alarde (incluso soy reacio a mostrarlos).

Apuntes y notas del coronavirus


Donaciones de sangre





domingo, 26 de abril de 2020

Yo digo


Todos lo merecemos


Un gato irritante


Hay días en los que Murf no se hace de querer y mi naturaleza malvada y sádica idea torturas psicológicas terribles.
Así aprenderá a respetar mis natillas en esos cuatro segundos que empleo para ir a la cocina a por la cucharilla que he olvidado.

La quiniela del coronavirus


En cuanto la peña se acostumbra a los muertos se acabaron los minutos de silencio.
Como ocurría antes del coronavirus, cuando morían tres o cuatro en un accidente de autocar, y todo el pueblo o ciudad lloraba en silencio reunidos en la plaza mayor y se solidarizaban… Bueno, con lo quisieran solidarizarse, porque los muertos… Pues eso.
Pero claro, es que de los minutos de silencio, se ha pasado a la festividad, a los aplausos y vivas. No jodas, la chusma es neurótica que te cagas.
Lo que hace la cobardía…
Y como la machacona e institucional quiniela diaria del Régimen Español del coronavirus da resultados de avión estrellado, pues te acostumbras quieras que no. Te sientes forense aficionado.
Si a esta quiniela diaria de muertos le sumamos las festividades de la bofia y los servicios sanitarios molestando con sus sirenas, para que los infantiloides encarcelados del coronavirus se rompan las manos aplaudiendo desde sus balcones como indigentes que no saben qué ocurre, pero mola; muy pronto se creará un portal en internet de apuestas de muertos e infectados por coronavirus y aparecerán en los informativos los ganadores llorando y meándose de emoción como ocurre en navidad con los premiados por la lotería.
La chusma se embrutece con más rapidez que un cerdo cuando ve una charca.