No la puedo definir,
solo la sufro, mi amor.
La constante
erección que se lleva la sangre de mi cerebro, haciéndome incapaz de expresar
nada ante ti.
Idioteces dichas por idiotas. Citas. Reflexiones de zambombazo urgente. Miserias y más mentiras. Vamos, la misma mierda de todos los días, pero más breve. Que hay prisa y prisa y pagan una mierda por soportar tanta banalidad.