jueves, 17 de octubre de 2013

Mar vs. piedras

Hay mares en calma; pero no todas las calmas tienen mar (reconozco lo estúpido de la conclusión, pero no lo lamento).
Eso del mar está sobrevalorado, siempre hay cosas que detestar y el mar es demasiado grande, tiene demasiadas probabilidades de que hayan cosas malas como para pensar en él como fuente de paz.
Hay piedras que también proporcionan paz.
Si acertáramos con una de ellas a un idiota (cualquier individuo elegido al azar en un campo de fútbol o un juzgado por ejemplo), la paz sería dos veces buena y vuestra actividad sexual más intensa y plena.

2 comentarios:

Iris dijo...

Pues yo me agacho un poquillo no vaya a ser que encuentres una piedra de esas... :)

Pablo López dijo...

Tranquila, Iris, soy muy selectivo y además, las personas con ingenio lucen con luz propia entre los idiotas.
Saludos y buen sexo.