Hay cosas idiotas que no tienen explicación y entre ellas está la alegría sin motivo justificado (algo parecido a los estados de euforia de mi perro después de haber comido).No es que la alegría sea cosa de idiotas; pero a algunos hace idiotas.
O más concretamente, descerebrados.
Soy la cosa más triste del planeta.
Soy la cosa más triste del planeta.
Aquí una lágrima...
Buen sexo.
Iconoclasta
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