martes, 31 de mayo de 2011

El Coyote



Estoy pensando en el coyote de Correcaminos.
Toda una vida dedicada al fracaso, a la humillación, al hambre, la sed, la pobreza y el agotamiento. a la burla y a la ignorancia.
Y aún así el bicho no pierde la esperanza.
¿No es un poco sospechoso que se trate de una serie de dibujos animados infantil?
No es que crea en conspiraciones; pero sería ingenuo pensar que no se trata de un tosco adoctrinamiento y no precisamente subliminal para que los niños vayan aprendiendo que de Coyotes hay a miles y de Correcaminos muy pocos, poquitos. Que sobre todo no pierdan la moral a pesar de que los inventos ACME no sirven ni para rascarse el culo.
No hay cosa que me parezca más triste y deprimente que el pobre Coyote con las orejas caídas y esos ojazos reventones a llorar.
Soy su viva imagen.
Hermanito...

Bip-bip de mierda...

Buen sexo.
Iconoclasta

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Los dibujos animados son cada vez peor, a mi nena le pongo cada vez más películas, al menos los "Looney Tunes" tenían algo de profundidad, de reto a la inteligencia. Podías llegar a la reflexión, a veces.

Había unas pocas en los ochenta, incluyendo los X Men.

El coyote y el correcaminos me recuerdan mi infancia, y es así, los coyotes son vistos como fracasados.
Pobres...
No son valorados como debieran.

Quería compartirte un poema que escribí al leer esta prosa, es sobre el zorillo francés de los "Looney Tunes", lo curioso es que se convirtió en el primer poema de mi libro para adolescente, siempre lo leo en las escuelas, no exagero al decir que apredo mucho de ti.

A Pepe Le Pew

Hay veces que los dibujos animados nos golpean con sus verdades.
Pienso en Pepe le Pew de que le sirvió abanicar esos grandes ojos,
utilizar las metáforas más atrevidas,
las símiles más ardientes,
la sinestesia hasta causar vértigo,
si pertenece a otra especie
a una minoría terriblemente discriminada
la minoría zorruna
si cada vez que abre la boca fracasa
no puede hacer llegar el mensaje a la gatita que ama
tanto que se esfuerza
y no llega ni a primera base.
Pobre Pepe le Pew.
Tal vez algún día...
Te lo digo de incomprendida a incomprendido
de inadaptada a inadaptado.

Pablo López dijo...

Qué bonito poema y que ilusión me hace que sirviera de inspiración.
Hay en su lectura una tristeza y un querer abrazar a un igual: que no se preocupe, que a pesar de todo encontramos vías de escape a esta presión.
Espero que como hizo Goethe (no sé si imaginaba el alcance de su impacto) con Las desventuras del joven Werther, no promuevas tú también una epidemia de suicidios miméticos.
Bip-Bip...
Un beso.

Anónimo dijo...

Si existiera una forma de saltar distancias, no importa el precio, y abrazarte, con fuerza, lo haría, lo sentí en aquel momento y lo siento ahora.
Un beso cielo, ya sabes de qué tipo.

Pablo López dijo...

Sería una abrazo atómico, me preocuparía de que así fuera.
Un beso del mismo tipo, querídisima desadaptada.