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miércoles, 12 de enero de 2022

La religiosidad nazi del coronavirus

 

El jerarca nazi canadiense debería esnifar menos farlopa.

¿Qué cojones de sacrificio hace nadie al vacunarse, más que cuidarse a sí mismo?

Han elevado a grado de sacramento la vacunación ante el altar de la cruz gamada de la Nueva Normalidad Sanitaria Nazi. El único sacrificio que podría ver es que si a cambio de una vacunación gratis, han tenido que mutilarse la polla o el coño.

Es ofensivo hasta para los vacunados laicos.

Yo me he vacunado varias veces del tétanos y nunca me he sentido especialmente santo, o sacrificado. No me he postrado ante las rodillas de un jerarca y le he dado gracias con una felación o cunillingus por ello.

El timo nazi del coronavirus lo han convertido en un dogma islámico puro y duro. O inquisicional si se observa desde el punto de vista de las arengas chochas del Papa (no debería ningún enfermo de senilidad gobernar nada).

Bueno, pagar un impuesto más o menos qué más da… Que el dinero se lo gasten luego en quimioterapia y radiación.

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