lunes, 9 de enero de 2017

Un puente simplemente


Hay quien da un significado especial, alegórico a los puentes.
Depende del grado de sensibilidad poética que se padezca en el momento en el que lo cruza o lo observa.
O si está sano o a punto de morir. Es joven o viejo...
Los puentes sirven para no mojarse los pies o atajar un paso alto entre montañas.
Por lo demás, eso tan repetido de que un puente es símbolo de acercamiento, es otra hipocresía más. Una espantosa ñoñería.
Porque en grandes extensiones de tierra, en el que todos están cerca, es decir, no separados por una altura o un río; el único acercamiento que ha habido durante siglos  es para la guerra, dominación, saqueo y captura de esclavos.
¿Me van a decir que por cruzar un puente se cura la envidia y la idiocia de la chusma?
No jodas...

2 comentarios:

Ame dijo...

Buen día, Pablo
Siguiendo la liga de tu comentario, llegué aquí, a este espacio tuyo que no conocía.
Curioso que lo primero que llamó mi atención es tu texto haciendo mención a un puente, hablas de uno físico que en sí, no es más que eso, unos trozos de madera, metal, concreto o cosas de construcción que te llevan de un sitio a otro, coincido contigo, no creo que cure los malos sentimientos pero sí creo que nos acerca físicamente a las personas que queremos.
Recuerdo haber escrito algo hace quizás tres años, justo hablaba de un puente, solo que en su lado sensible.
Un placer conocerTe
Un abrazo

Pablo López dijo...

A veces ejerzo de abogado de mi propio diablo, otras veces soy demasiado poético.
El placer de conocerte, tu visita y tu buena réplica es mío, Ame.
Gracias y un abrazo.