martes, 9 de junio de 2015

En Urano


Cuando uno se cruza con un uranita dan ganas de pincharlo con un arpón y meterlo en agua hirviendo con una pizca de sal y laurel durante 45 minutos para después, servirlo troceado en una tabla de madera con un chorrito de aceite de oliva y pimentón picante.

No son bellos ni ellos ni ellas. Su tronco es antropomórfico, pero en lugar de pies y manos tienen 3 tentáculos al final de cada extremidad. Tienen 12 tentáculos y es peligroso cuando no eres capaz de controlarlos todos cuando estás próximo a un uranita.
Sus rostros son más agradables, algunos casi tan guapos como yo. Se distingue fácilmente a los machos de las hembras porque las hembras tienen cara femenina y los machos masculina.
(Fragmento de Sexo en el Sistema Solar, de Iconoclasta)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta saga seguirá siendo mi favorita de las tuyas.
No te digo mi planeta predilecto, pero espero lo subas alguna vez.
Buen sexo, Iconoclasta

Pablo López dijo...

Gracias por tenerla como favorita, es un placer. Pronto crearé un pdf y lo colgaré.
Dejaré el link.
Buen sexo y mucho humor.